Una usina de generación eléctrica a partir de biomasa en Paysandú

02.07.2012 | Entrevistas, Logística | Etiquetas: , , , ,

Energía Limpia Paysandú (Liderdat S.A.) es una empresa, cuyo capital accionario pertenece en partes iguales a dos firmas: Azucarera del Litoral S.A. (Azucarlito) y Coraldim S.A. Esta última es una sociedad anónima compuesta por un grupo de empresarios uruguayos provenientes de distintos sectores de la actividad económica, básicamente de los sectores eléctrico, informático, textil, comercio, metalúrgico, químico, transporte y financiero, que se han asociado para invertir en un proyecto de riesgo como es la instalación y operación de una usina de generación de electricidad a partir de biomasa.

Para conocer en detalle la operativa de este emprendimiento, ECONOMIA & MERCADO dialogó con dos de sus directores: el contador Abel Ambrossi y el ingeniero Miguel Fraschini. A continuación un resumen de la entrevista.

-¿Qué tipo de biomasa se utiliza para alimentar a la usina de Liderdat?

Abel Ambrossi-Esta usina, ubicada en el mismo recinto de la planta de Azucarlito en la periferia de la ciudad de Paysandú, funciona a partir de los residuos del aserrío y, en menor medida, de las cosechas forestales. Esos desperdicios se trozan en los aserraderos y los chips resultantes se envían a nuestra planta, en donde se los quema en una caldera a efectos de producir vapor. Luego se hace pasar al fluido por una turbina que alimenta a un generador que lo convierte en energía eléctrica.

-¿Desde cuándo opera esta planta?

AA-Empezamos a trabajar a fines de 2010, con la particularidad de que Azucarlito utiliza la planta para la refinación de azúcar durante la tercera parte del año en forma intercalada. Entre cada intervalo del refinado, Liderdat le contrata a la refinadora el servicio de mano de obra y le compra el vapor que produce su caldera a efectos de generar energía eléctrica, que es su razón de ser.

-¿Qué destino tiene esa energía eléctrica?

AA-Se le vende a UTE prácticamente la totalidad de la energía generada, que es de poco menos de 5 megavatios/hora (MWh), a precios del mercado spot en función de las necesidades del ente eléctrico estatal durante el correr del año. Como no tenemos un contrato de suministro permanente, UTE generalmente nos compra energía cuando los niveles de los embalses de sus represas hidroeléctricas están bajos y debe, por tanto, recurrir a la generación térmica. En esa coyuntura, Liderdat se halla en condiciones de entrar en el sistema toda vez que alguna de las unidades térmicas de UTE se encuentre operando y margine un precio de alrededor de US$ 200 por MWh.

-¿De qué dependen los costos de generación de energía de la usina de Liderdat?

AA-Nuestros costos de generación son muy variables porque, entre otros factores, dependen del clima. Hay períodos del año en que nuestra planta no cuenta con la masa crítica suficiente para generar energía eléctrica a precios económicamente viables. En cambio, en épocas poco lluviosas -como es, por ejemplo, el mes de enero- el bajo nivel de humedad de la biomasa permite una mayor eficiencia en el funcionamiento de la caldera.

-Pero, ¿no es la biomasa un insumo suficientemente económico y eficiente?

AA-Sí, lo es. Sin embargo, las plantas generadores de energía eléctrica a partir de biomasa no pueden competir por su insumo principal con el precio que pagan la industria maderera y la industria de pulpa de celulosa. Además, hay costos extras que no se pueden soslayar, como es el caso del flete. Por lo tanto, solo se aprovechan los residuos de aserríos y empresas forestales situados en un radio de cien kilómetros, aunque en casos excepcionales hemos traído chips desde lugares más distantes, tales como Tacuarembó.

Por otra parte, la disponibilidad de materia prima ha disminuido y, en consecuencia, su precio se ha encarecido a partir de 2008 cuando muchos aserraderos dejaron de funcionar debido a la crisis económica global.

Beneficios

-¿Qué beneficios le da la usina de Liderdat a la economía uruguaya?

Miguel Fraschini-Liderdat brinda diversos beneficios al país. En primer término, es una empresa que genera energía cuando UTE la necesita y, por lo tanto, el ente estatal evita recurrir a la energía térmica que funciona en base a petróleo importado. Además, se le vende electricidad a un precio más bajo que si tuviera que importarla de Argentina o Brasil.

En segundo lugar, desde la óptica medioambiental, la electricidad generada a partir de la biomasa reduce las emisiones de dióxido de carbono (CO2). Por esa razón, Liderdat está registrada desde fines del año pasado en el Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL), sistema que administra Naciones Unidas. Eso nos permite comercializar los certificados de reducción de gases de efecto invernadero a otros actores para ser utilizados como permisos de modo que los países industrializados puedan emitir más CO2 del que tienen autorizado.

En tercer lugar, esta actividad es importante porque se integra a la cadena agroindustrial. Una planta de este tipo derrama recursos económicos en cada localidad donde está instalada ya que, además de la generación de mano de obra, contrata servicios forestales, paga fletes y también contribuye a la rentabilidad de los aserraderos. Como estas usinas operan en diversas zonas, distribuyen la energía eléctrica en varios puntos del territorio nacional. De este modo, alivian las necesidades de electricidad en la red nacional de UTE y, por tanto, los costos considerables que supone su transmisión.

-¿Prevé que se multipliquen los proyectos de generación de energía con biomasa?

MF-Sí, pero ese proceso va a llevar su tiempo. No hay que olvidar que el negocio de la biomasa está integrado a la cadena agroindustrial y, lógicamente, está muy condicionado por la forestación. Como el complejo forestal está en pleno proceso de maduración en Uruguay, la industria de generación eléctrica a partir de la biomasa se va desarrollando pari passu al desarrollo de las plantaciones de eucaliptus y pinos. No podemos pretender que se desarrolle más rápido que el volumen de madera cosechado, porque la biomasa de costo competitivo es el subproducto de otros procesos, básicamente de los aserraderos.

Una inversión en equipos que suma unos US$ 12 millones
-¿Por qué Azucarlito se interesó en generar energía eléctrica?

Miguel Fraschini-Azucarlito es una empresa que está instalada en Paysandú desde hace más de sesenta años. Desde sus orígenes, su planta refinadora desarrolla la cogeneración, o sea que se autoabastece de energía térmica y eléctrica, lo cual es una práctica habitual por su eficiencia en la industria de procesamiento alimenticio, celulosa y papel. Como la compañía azucarera ya poseía ese know-how, se presentó al primer llamado a licitación para la compra de energía eléctrica a generadores privados que hizo UTE en marzo de 2006, de acuerdo con el marco regulatorio de la Ley Nº 16.832 de junio de 1997 que liberalizó al sector eléctrico.

-¿A qué obedeció ese demora de casi un decenio para que UTE empezara a adquirir energía eléctrica a generadores privados?

MF-Además de las lógicas dificultades resultantes de la reglamentación e implementación de esa nueva normativa, el precio de generación de energía eléctrica con biomasa recién pudo ser más económico que el de las usinas térmicas cuando la cotización internacional del barril de petróleo traspasó la barrera de los US$ 50 a mediados de la década pasada.

-¿Pudo Azucarlito firmar un contrato para el suministro permanente de energía al ente estatal?

MF-Azucarlito no resultó seleccionado para la contratación de energía eléctrica a largo plazo porque el precio ofrecido superó ligeramente el techo de US$ 90 por MWh que, finalmente, fijó UTE.

De todos modos, la empresa consideró que estaba capacitada para competir en el mercado spot de energía eléctrica. Allí el negocio es diferente porque las expectativas de rentabilidad son mayores en ciertos períodos del año; pero los riesgos también son más elevados debido a que hay épocas en que la demanda nacional se cubre solo con generación hidráulica. En esos momentos, el precio spot cae a niveles que no hace viable la operación de Liderdat. Por eso, se necesitaba un socio que compartiera esa visión del negocio energético y que estuviera dispuesto a invertir un capital de riesgo en una relación igualitaria.

-¿Cuánto se ha invertido en la instalación de la usina de Liderdat?

MF-Es una inversión de US$ 12 millones. Como Azucarlito ya manejaba el proceso de acopio y clasificación de la biomasa y operaba la producción de vapor en su caldera, los equipos complementarios para la generación de energía eléctrica significaron una inversión adicional de US$ 6 millones.

Fuente: Suplemento Economía y Mercado, Diario El País, Montevideo, Uruguay